Bath en un día

Bath en un día

La ciudad de Bath es, sin lugar a dudas, de las ciudades estrella de Inglaterra. No es de las ciudades más pobladas (menos de 100.000 habitantes) pero si es una de las que reciben más visitantes de todo el país. Y no es para menos. Su centro histórico ha permanecido prácticamente intacto durante siglos y fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1987. Si estás planeando visitar varios puntos de la geografía británica seguro que no quieres dejar de lado esta fabulosa ciudad y, si por el contrario pensabas solamente visitar Londres creemos que, si te sobra un día, le des una oportunidad pues llegar a Bath desde la capital es muy sencillo.

Llegar a Bath

La mejor forma de llegar a Bath es por avión hasta el aeropuerto de Bristol (BRS) y, desde allí, tomas el autobús directo llamado Air Decker que te dejará en el centro de Bath en apenas una hora.

Si estás en Londres y piensas explorar alguna ciudad cercana, Bath es (junto con Oxford y Cambridge en nuestra opinión) una opción ganadora. Es más, diría que Bath es la mejor opción debido a que combina varios factores: la historia del lugar que se remonta hasta antes de los romanos, su excelente herencia arquitectónica y mezcla de estilos, la fineza de una ciudad de clase alta y el encanto de un pueblo de la campiña inglesa. Todo en uno. ¡Ahí lo llevas!

Visitar Bath en un viaje de un día desde Londres es una opción muy popular entre los turistas ya que, en vez de buscar alojamiento en Bath, sale a cuenta viajar y volver en transporte público desde la capital. Se encuentra a sólo 90 minutos en tren desde la estación de Paddington o, si prefieres una opción más barata, siempre puedes ir en algún bus de las compañías Megabus o National Express.

¿Qué ver en Bath?

Abadía de Bath.

Bath no siempre se llamó así ya que nació como un asentamiento romano bajo el nombre de Aquae Sulis y, con el paso de los siglos, se convirtió en una popular y rica ciudad elitista. En ella podemos encontrar infinidad de museos distintos que van desde el Museo de la Moda hasta el Centro de Jane Austen, célebre escritora que pasó varios años de su vida en esta ciudad. Actualmente se puede respirar mucha vida en sus calles gracias a su prestigiosa universidad y el ambiente universitario asociado además de su amplia oferta de ocio y restaurantes con opciones para todos los bolsillos. Bath es una ciudad pequeña lo que hace su centro histórico bastante sencillo de explorar y muy manejable. Pero no te equivoques: que sea pequeño no significa que se vea pronto. Ni mucho menos. Y sin más preámbulos… ¡vamos al lío!

Por la mañana

La mejor forma de comenzar el día no es otra que desayunando en un lugar con mucha historia: estamos hablando de Sally Lunn’s Cafe. El local está situado en la planta baja del edificio más antiguo que queda en pie de Bath (del 1483 ni más ni menos). Pero eso no es todo, este establecimiento lleva sirviendo su icónico y delicioso Bath Bun (una especie de bollo grande que se puede comer relleno de varios ingredientes tanto dulces como salados) por más de 300 años. Cabe mencionar que en el sótano se encuentra un (muy) pequeño museo gratuito que cuenta la historia del lugar y una tienda de recuerdos.

#ConsejoRutero: Si desayunar en Sally Lunn’s se te pasa de precio siempre puedes comprar uno de estos “bollitos” en el museo que hay debajo más baratos pero sin relleno.

Una vez llenos de energía ya estamos listos para continuar la visita. Disfruta de las bonitas calles peatonales dirección a la abadía pero no entremos aún. Mejor comenzar con la estrella de la ciudad, el edificio que hay justo enfrente de la abadía: Los Baños Romanos.

Sabemos que la entrada a los baños (a partir de 18£) es un poco cara pero, tengas el presupuesto que tengas, te aconsejamos que hagas el esfuerzo y entres. Estos son los baños romanos mejor conservados fuera de Italia por lo que merece la pena la visita. Recorrerlos te llevará, al menos, un par de horas y la audioguía en español está incluida.

#ConsejoRutero: Intenta llegar lo más temprano posible para evitar las hordas de turistas.

Ahora sí, es hora de visitar la increíble Abadía de Bath, un templo cristiano de más de 1200 años de antigüedad con preciosas vidrieras de colores y un espectacular techo abovedado en la nave central. Si te quedas con ganas de más, siempre puedes subir a la torre (previo pago de 6 libras) para disfrutar de unas vistas maravillosas de la ciudad. Al terminar la visita, dedica un rato a disfrutar de los músicos callejeros que tocan en las plazas que rodean la abadía.

¡A comer!

Fish ‘n chips en The Scallop Shell.

A poco más de 5 minutos andando de la abadía se encuentra el que posiblemente sea el mejor restaurante para comer fish and chips de todo el Reino Unido, sin exagerar. Hemos probado muchas veces este típico plato británico pero en ningún sitio lo preparan como aquí. The Scallop Shell es un restaurante con muy buen ambiente especializado en pescado y marisco. La calidad del producto es de primera y los precios no son para nada disparatados. Es más, todos los días (de 12h a 15h) disponen de un menú a 10£ con varias opciones a elegir entre las que se incluye el archiconocido fish and chips y con el que comes sobradamente. En serio, no puedes dejar de probarlo porque, de verdad, ¡está buenísimo!

Por la tarde

Después de recargar las pilas ponemos dirección norte hacia The Circus, una bella plaza circular con edificios ricamente ornamentados con fachadas repletas de columnas griegas en estilo dórico, jónico y corintio. Desde ahí, continuamos por Brock Street hasta la joya de la corona del arte georgiano: The Royal Crescent. Este semi-óvalo fue y es una calle de viviendas súper exclusivas y ejemplo del estilo de vida de la alta sociedad de Bath que se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de la ciudad. Si tienes suerte, en este punto seguramente veas por el horizonte (o sobre tu cabeza) globos aerostáticos que salen a volar cuando el día lo permite.

Ahora pondremos dirección al río que se sitúa justo detrás de la abadía, donde se encuentran los Parade Gardens (gratis en invierno, de pago en verano). Tanto desde dentro de los jardines como desde lo alto de malecón se obtiene una hermosa vista del Pulteney Bridge, otro símbolo de la ciudad. Se dice que el arquitecto de este puente se inspiró en el Ponte Vecchio de Florencia para su diseño y es uno de los 3 puentes del mundo con comercios o viviendas sobre él.

Pulteney Bridge sobre el río Avon..

#ConsejoRutero: Desde el pequeño muelle debajo del puente sale un barco turístico que te lleva por el río en un paseo de una hora. Vale 10£ y es una buena idea para descansar un poco y ver la ciudad y sus alrededores desde otra perspectiva.

Lo mejor en este punto es dedicar un tiempo a recorrer la ciudad y explorar sin rumbo fijo. No os podéis imaginas la cantidad de lugares pintorescos, tiendas curiosas y plazas que hay en Bath y caminar es la mejor manera de descubrirlos. Eso sí, una vez hemos cubierto los principales puntos turísticos es hora de relajarse al más puro british style. Así es, me refiero en un pub. Hay multitud de pubs donde disfrutar de una buena pinta de cerveza o sidra a lo largo y ancho de Bath por lo que solo tenéis que andar unos cuantos pasos y seguro que os tropezáis con alguno.

#ConsejoRutero: The King of Wessex tiene las pintas más baratas de todo Bath (con diferencia) a cambio de no ser un sitio con decoración muy típica.

Si el frecuentar bares no es vuestro rollo y os apetece relajaros de verdad, entonces lo vuestro es el Thermae Bath Spa, unas estupendas instalaciones de spa en pleno centro de la ciudad con una increíble piscina de agua caliente en la terraza con preciosas vistas del centro histórico. Eso sí, preparad la cartera porque no va a salir tan barato como las pintas de las que os hablamos anteriormente. Este es el enlace a su web por si os apetece intentarlo.

Hora de la cena

Para cenar os aconsejamos una pizzería (sí, no es muy británico, ya lo sabemos) llamada The Oven. Tiene unas estupendas pizzas al horno de leña que quitan el hipo de lo ricas que están. ¡Os recomendamos la pizza carbonara!

#ConsejoRutero: Si The Oven se os sale de presupuesto existe una cadena de pizzerías llamada Franco Manca que, por un precio muy asequible, te ofrecen una pizza que otros restaurantes ya quisieran. Se encuentra entre las estaciones de tren y de autobús por lo que, si habéis venido a Bath a pasar el día y ya os vais, su localización es excelente.

Pues este fue nuestro itinerario de un día para Bath. ¿Qué os ha parecido? ¿Lo vais a hacer vosotros? ¿Añadiríais algo? ¡Dejadnos un comentario al respecto! Por supuesto también hay muchos otros museos y lugares extra en Bath que podéis añadir en función del tiempo que tengáis y vuestros intereses. A continuación os dejamos una lista de lugares alternativos que bien merecen un vistazo. ¡Buen viaje!

Otras atracciones o visitas interesantes:

  • Prior Park Landscape Garden
  • Assembly Rooms
  • Guildhall Market
  • Kennet & Avon Canal
  • The Holburne Museum
  • Alexandra Park
  • Sham Castle
  • Victoria Park

Otros restaurantes:

  • Boston Tea Party
  • The Chequers
  • Thai Balcony
  • The Raven
  • Green Park Brasserie
  • The Ram
Cerrar menú