Planificar un viaje por carretera

Planificar un viaje por carretera

Los viajes por carretera se podrían resumir en una sola palabra: libertad. Este es, sin duda alguna, el principal atractivo para elegir esta forma de viajar frente a cualquier otra. Y nosotros te vamos a dar los consejos necesarios para que planificar el viaje por carretera de tus sueños sea pan comido.

Elegir destino y duración

Aunque pueda parecer bastante obvio, elegir destino es, posiblemente, el paso más importante para cualquier viaje por carretera pues es lo que definirá la aventura que estás a punto de realizar. Cuando pensamos en un road trip a todos nos vienen a la cabeza trayectos como la legendaria Ruta 66 o la magnífica Costa Pacífica de Australia. También nos imaginamos pasando semanas (cuando no meses) recorriendo carreteras de todo tipo en cualquier lugar perdido del mundo.

Todo eso suena muy bien pero también es cierto que no siempre se disponen de medios para realizar este tipo de viajes. Por eso cualquier destino y duración de viaje es ideal y no hay por qué gastarse un pastizal en realizar un viaje a la otra punta del globo cuando, en tu propio país, seguro que hay zonas y lugares que no conoces con muchísimo que ofrecer. Puedes realizar un viaje largo a algún lugar del extranjero o un finde a la región de al lado de casa. Cualquier opción es buena, todo vale y el límite lo pones tú.

Elegir una ruta

Una vez el destino está decidido sólo hay que pensar en el itinerario que vas a seguir. Algunos puntos a tener en cuenta son si el camino tiene tramos de peaje, si hay cosas que ver/hacer en el trayecto, lugares especiales donde comer… Si viajas en tu propio vehículo, deja que el viaje comience tan pronto sales de tu propia casa y no tengas reparos en parar en lugares relativamente cercanos a tu lugar de origen si no los habías visitado aún.

Para aumentar la epicidad de un road trip, nosotros recomendamos las carreteras secundarias y evitar, en lo posible, las autovías/autopistas. Conducir por estos caminos menos transitados pueden ser más largos pero también son los que mayores sorpresas guardan. Paisajes increíbles, pueblos pintorescos (o instagrameables, como los llaman ahora) o lugares curiosos son solo algunos ejemplos de las maravillas que puedes descubrir en estas serpenteantes carreteras. Porque, al final de cuentas, el fin de cualquier road trip es el viaje en sí mismo, no el destino

Planificar paradas

Establecer paradas y puntos de interés para visitar es esencial aunque bien es cierto que no aconsejamos llevar esto hasta el extremo. En un viaje por carretera nunca puedes dar nada por sentado y los planes pueden cambiar de un momento a otro.

Por ello, reservar alojamiento con antelación o no depende por completo de tu forma de viajar. Tener las noches de hotel (o lo que sea) reservadas de antemano puede dotar al viaje de cierta estructura pero también es bastante limitante si no se tienen las ideas muy claras desde el principio.

Una opción estupenda para buscar alojamiento de último momento y a buenos precios es chequear buscadores de hoteles como booking.com, Airbnb (si te registras con nuestro enlace te regalamos 30 euros en tu primera reserva) o, si te sientes muy aventurero, Couchsurfing puede ser una opción bastante amena.

Por supuesto, si te va la marcha y quieres ahorrar un poco en este aspecto, siempre puedes llevar contigo una tienda de campaña y saco de dormir. Pero te aconsejamos que investigues primero si la acampada libre está permitida o, por el contrario, tendrías que buscar un camping.

Elige compañía

Realizar el viaje sólo o acompañado depende mucho del tipo de viajero que seas o tipo de viaje que estés buscando pero, en el caso de los road trips, viajar acompañado conlleva varias ventajas.

Si el viaje es de varios días de duración, llevar acompañante(s) permitirá que la tarea de la conducción se pueda repartir y así poder descansar mejor. En caso de viajar sólo, recomendamos realizar paradas técnicas, cada cierto tiempo para poder estirar un poco el cuerpo y beber y/o comer algo. Conducir cansado es muy peligroso y una de las causas de accidente más comunes, no lo olvides.

Escoge el método de transporte adecuado

Está claro que, si viajas otro país, seguramente llegarás en avión y allí deberás hacerte con algún vehículo en alguna compañía de alquiler. Por ello ten en cuenta el tipo de vehículo que vas a rentar pues hay tantos tipos como formas de viaje existen. Un coche pequeño es ideal para una persona o dos pero para un grupo algo más grande quizás haya que conseguir algo más espacioso. Tampoco hay que volverse loco y llevar 20 maletas para cada ocupante. Aunque el maletero sea espacioso es bueno recordar que en los viajes (y en la vida), cuanto menos y más cómodo, mejor.

También hay que tener en cuenta el tipo de viaje y caminos que se piensan transitar: tipo de carretera, tamaño de las mismas, cantidad de tráfico… No es lo mismo realizar todo esto en un coche estándar o furgoneta que en una motocicleta o bicicleta.

Si por el contrario vas a usar tu propio vehículo, ten la documentación en regla y realiza los chequeos de seguridad y puesta a punto para asegurarte de que está en buen estado y evitar cualquier contratiempo.

Los detalles son importantes

Hay pequeñas cosas que a priori pueden pasar desapercibidas pero que pueden ser de mucha utilidad en un viaje de estas características. ¡Te las enumeramos!

– Intenta mantener un nivel de combustible estable sin llegar a apurar nunca. Salvo que te muevas por zonas urbanas o muy transitadas nunca sabrás cuando vas a encontrar la siguiente gasolinera o estación de servicio. Por ello, si no te apetece quedarte tirao, lo mejor es que no bajes nunca de un tercio del depósito.

– Al igual que en el punto anterior, esto también aplica para la comida. Existen zonas rurales en muchos países en los que encontrar un lugar para comer puede ser todo un desafío por lo que no está de más nunca llevar algo de comida y, sobre todo, agua contigo en todo momento.

– Disponer de un sistema de navegación por GPS o, en su defecto, un mapa de los de antes es una opción vital para no perderse y tener siempre el rumbo claro. Tu propio teléfono móvil servirá como navegador por lo que usando apps básicas como Google Maps o MAPS.ME se puede salir del paso.

– Pequeños objetos como unas gafas de sol (para evitar deslumbrarte con el Sol), una cámara de fotos (al igual que con el GPS, tu teléfono puede hacer el apaño también), un diario de abordo (cualquier cuaderno en el que apuntar nombres, pensamientos, recordatorios…), un kit de emergencia (para arreglar averías como una rueda pinchada) o un botiquín (para primeros auxilios) serán tus grandes aliados en tu viaje.

Aprende las leyes

Si viajas a otro país distinto al tuyo conviene revisar las leyes y normas de circulación para evitar sorpresas. Esto incluye la documentación necesaria para conducir en ese país en concreto. Asegúrate de informarte si tu licencia de conducir es apta o, por el contrario, debes conseguir el carnet de conducir internacional. Ten en cuenta que en algunos países como Reino Unido o EE.UU. las distancias se miden en millas (1 milla equivale a 1,6 kilómetros aproximadamente) por lo que las distancias pueden parecer más cortas de lo que realmente son. También debes tener en cuenta los límites de velocidad permitidos e, incluso, el sentido de circulación de las carreteras.

Evita acceder a grandes ciudades

Con esto no nos referimos a que te olvides de visitar las ciudades y te centres en lo rural, ¡ni mucho menos! Lo que queremos decir es que, a veces, es mucho más fácil y menos estresante dejar el coche en las afueras y llegar hasta el centro en transporte público. No sólo es más cómodo aparcar, también te evitas todo el tráfico y el tiempo perdido buscando el lugar adecuado donde estacionar tu vehículo.

La mayoría de ciudades disponen de un parking disuasorio (los famosos park and ride) que ofrece una gran cantidad de espacios de aparcamiento a un precio, generalmente, muy barato. Además, suelen tener buena conexión con los diferentes transportes públicos como autobuses, tranvía y metro, o bien disponen de servicios de bus especializados que te llevaran hasta el centro de la ciudad.

Ahorra en tus visitas

Si planeas visitar varias atracciones a lo largo de tu viaje, vale la pena investigar si existe alguna tarjeta especifica que incluya varias de esas atracciones turísticas con el fin de ahorrar algo de dinero. No son pocos los países que ofrecen este tipo de tarjetas como la Historic Scotland (Escocia), Malta Pass (Malta) o English Heritage (Inglaterra) entre otros.

Crea una playlist

Y como último punto pero no por ello menos importante: ¡Un gran viaje conlleva una gran banda sonora! Como puedes imaginar, pasarás un largo porcentaje del viaje conduciendo por lo que confeccionar y elegir una lista de reproducción adecuada para escuchar puede convertir un simple trayecto en algo épico. No tienes por qué enfocarte únicamente en música, tanto los podcasts como los audiolibros son opciones estupendas para pasar el rato.

Con todos estos consejos no tienes excusa para no lanzarte a vivir tu propia experiencia. Varios son los road trips que hemos realizado hasta ahora (¡como el que realizamos por Dinamarca en pleno invierno!) y no podemos más que recomendarlos.¡El mejor tipo de viaje que existe para nosotros! Y ya sabes lo que dicen: ¡carretera y manta!

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